Las 4 zonas de severidad ISO: qué significan y qué hacer en cada una

Signal Box FJ|24 de marzo, 20269 min de lectura

Si tu técnico dice "el motor 7 está en Zona C", cualquier ingeniero de mantenimiento en el mundo entiende que hay una falla en desarrollo y que se necesita planificar una intervención. No importa si está en Monterrey, en Stuttgart o en Tokio. Las zonas A, B, C y D de ISO 20816 son el lenguaje universal del monitoreo de condición [1].

El artículo sobre ISO 20816 explicado cubre la norma completa: grupos de máquinas, tablas de valores, contexto histórico. Este artículo es diferente. Aquí las zonas se tratan como herramienta operativa: cómo usarlas día a día, cómo configurar alertas, y cómo comunicar el estado de los equipos a tu equipo.

Las 4 zonas en resumen

ZonaCondiciónColorAcción
AExcelenteVerdeDocumentar como baseline
BAceptableVerde / AmarilloMonitorear tendencia
CPrecauciónAmarillo / NaranjaPlanificar intervención
DPeligroRojoAcción inmediata

Cada zona tiene un significado operativo concreto y una acción asociada.

Zona A: la referencia que casi nadie documenta

Zona A representa la condición de un equipo que opera como nuevo. Vibración mínima, temperatura estable, todo dentro de los parámetros de diseño [1].

Qué la genera:

  • Equipo recién comisionado
  • Motor recién balanceado
  • Alineación correcta entre motor y carga
  • Rodamientos nuevos, lubricación adecuada

Qué acción tomar: Documentar. Eso es todo. Pero es la acción más importante que puedes hacer en Zona A.

El valor de vibración que mides cuando tu equipo está en Zona A es tu línea base (baseline). Toda medición futura se compara contra este número. Sin baseline, no hay forma de detectar una tendencia de deterioro: no sabes si 2.1 mm/s es normal para ese motor o si ya subió un 50% desde su condición original.

Frecuencia de monitoreo: rutinaria, según programa (mensual o trimestral).

Zona B: operación normal, vigila la tendencia

Zona B es desgaste normal dentro de parámetros aceptables. El equipo puede operar indefinidamente en esta condición sin intervención [1]. No hay urgencia, no hay riesgo.

Qué la genera:

  • Desgaste natural de rodamientos
  • Pequeñas variaciones en la carga
  • Condiciones normales de operación después de meses o años de servicio

Qué acción tomar: Monitorear la tendencia. El valor absoluto importa menos que la velocidad de cambio. Un equipo estable en 2.5 mm/s durante seis meses no necesita atención. Pero un equipo que pasó de 1.8 a 2.5 mm/s en dos semanas sí, aunque ambos valores estén dentro de Zona B.

Frecuencia de monitoreo: rutinaria, igual que en Zona A.

La regla clave: la velocidad de cambio importa más que el valor absoluto. Un incremento sostenido dentro de Zona B es la señal temprana de que algo empezó a cambiar. Si lo detectas aquí, tienes semanas o meses para investigar y planificar. Si lo ignoras, llegas a Zona C reaccionando en vez de anticipando.

Zona C: la zona donde se gana o se pierde el mantenimiento

Esta es la zona más importante. No porque sea la más peligrosa (esa es D), sino porque es donde la decisión del ingeniero de mantenimiento define el resultado. En Zona A y B no hay nada que decidir. En Zona D la decisión ya se tomó sola. Zona C es donde tu criterio marca la diferencia [1].

Qué significa: hay una falla en desarrollo. El equipo puede seguir corriendo temporalmente, pero no debe operar así a largo plazo. Cada hora de operación en Zona C incrementa el daño acumulado y el costo de reparación.

Acciones concretas:

  1. Incrementar frecuencia de monitoreo. Si medías mensualmente, pasa a semanal. Si medías semanalmente, pasa a diario. Con monitoreo continuo, revisa la tendencia cada turno.

  2. Investigar causa raíz. Las causas más comunes: desbalance, desalineación, rodamientos deteriorados, holgura mecánica, cavitación (en bombas), aspas dañadas (en ventiladores) [1][2].

  3. Planificar reparación. Programa la intervención para la próxima parada planificada. Si no hay parada cercana, negocia una ventana de mantenimiento.

  4. Establecer fecha límite. No dejar el equipo en Zona C indefinidamente. Define una fecha concreta para la intervención y cúmplela.

  5. Documentar la decisión. Si decides seguir operando temporalmente, registra por qué, hasta cuándo, y qué condiciones activarían un paro anticipado.

Zona D: paro y causa raíz

Zona D significa que los niveles de vibración son suficientes para causar daño al equipo y, en algunos casos, poner en riesgo la seguridad del personal [1].

Qué la genera:

  • Falla avanzada de rodamientos
  • Desbalance severo (pérdida de material en el rotor, acumulación de incrustaciones)
  • Fractura o grietas en componentes estructurales
  • Resonancia mecánica
  • Holgura severa en apoyos o base

Qué acción tomar:

  1. Considerar paro de emergencia. Evaluar el riesgo de daño catastrófico contra el costo de parar. En la mayoría de los casos, el paro es la decisión correcta.

  2. No continuar operación sin evaluación formal de riesgo. Si hay una razón operativa para mantener el equipo corriendo (proceso continuo, equipo sin respaldo), documenta la decisión, el riesgo aceptado, y quién la autorizó.

  3. Después del paro: inspección completa. No reparar solo el síntoma. Inspección de rodamientos, alineación, base, acoplamientos, sellos, y cualquier componente que pueda haber sufrido daño por la vibración excesiva.

  4. Causa raíz antes de arrancar. El equipo no debe regresar a operación hasta que se identifique y corrija la causa raíz. Un arranque sin corrección lleva directo de vuelta a Zona D.

Frecuencia de monitoreo: continuo hasta el paro. Después del paro, verificar condición antes de arrancar y monitorear de cerca las primeras horas de operación.

Cómo configurar alarmas basadas en zonas

La configuración correcta de alarmas es directa. Solo necesitas dos límites [1]:

Alarma (Alert): límite entre Zona B y Zona C

Esta es la notificación que dice "algo cambió, investiga". No requiere acción inmediata, pero sí atención. Es tu oportunidad de planificar.

Disparo (Danger/Trip): límite entre Zona C y Zona D

Esta es la notificación que dice "actúa ahora". En sistemas con protección automática, este es el punto donde el equipo se detiene solo. En sistemas sin protección automática, requiere evaluación para paro manual.

Qué NO hacer

No configurar alarmas en el rango A/B. Si tu sistema genera notificaciones cada vez que un equipo pasa de A a B, vas a producir decenas de alertas diarias que nadie lee. Eso es fatiga de alertas, y el resultado es que cuando llegue la alarma real (B a C), tu equipo la va a ignorar igual que las demás [3].

Límite de zonaTipo de alarmaAcción esperada
B → CAlert (Alarma)Investigar, planificar intervención
C → DDanger (Disparo)Evaluar paro inmediato
A → BSin alarmaOperación normal

Cómo comunicar las zonas a tu equipo

Las zonas eliminan la subjetividad. Cuando todos hablan el mismo lenguaje, las decisiones se toman más rápido y con menos fricción.

Al equipo de mantenimiento

Comunicación directa con datos: variable, valor, zona, acción.

"Motor 7 en Zona C, vibración 5.2 mm/s, tendencia ascendente desde hace 2 semanas. Planificar inspección de rodamientos y alineación."

Este formato tiene todo lo que el técnico necesita: qué equipo, qué tan grave, qué variable y qué hacer.

Al gerente de planta

Resumen ejecutivo con prioridades y fechas.

"3 equipos en amarillo, 1 en rojo. Intervención del compresor 4 programada para viernes. Los demás están en monitoreo semanal."

El gerente no necesita saber si la vibración es 5.2 o 5.8 mm/s. Necesita saber cuántos equipos requieren atención, cuál es el más urgente, y cuándo se va a resolver.

En la junta de mantenimiento semanal

Tres preguntas que las zonas responden:

  1. ¿Cuántos equipos están fuera de operación normal? Cuenta los equipos en Zona C y D.
  2. ¿Cuáles son los más urgentes? Los de Zona D primero, luego los de Zona C con tendencia ascendente.
  3. ¿Qué recursos necesitamos esta semana? Intervenciones planificadas por zona, refacciones, ventanas de paro.

Siguiente paso

Las zonas de severidad son la base. Pero cuando tienes 40, 80 o 200 equipos, necesitas una forma de ver el panorama completo de un vistazo. Ahí es donde entra el Health Score: una métrica de 0 a 100 que integra vibración, temperatura y otras variables en una sola puntuación verificable por equipo.

Si quieres profundizar en la norma completa, con tablas de valores por grupo de máquina y tipo de fundación, revisa el artículo de ISO 20816 explicado.

Referencias

[1] ISO 20816-3:2022. Mechanical vibration. Measurement and evaluation of machine vibration. Part 3: Industrial machinery with a power rating above 15 kW and operating speeds between 120 r/min and 30 000 r/min. International Organization for Standardization.

[2] ISO 13373-1:2002. Condition monitoring and diagnostics of machines. Vibration condition monitoring. Part 1: General procedures. International Organization for Standardization.

[3] ISA-18.2-2016. Management of Alarm Systems for the Process Industries. International Society of Automation.

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